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Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol...EL ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo, también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que DIOS ha hecho de principio a fin (ECLESIASTES 3)

AL QUIMIA es el arte de la "transmutación". Transmutar consite en transformar algo en otra cosa que es de una
naturaleza superior. En el plano espiritual los alquimistas transmutaban la naturaleza de lo irreal a lo real, del incosciente al consciente, de las tinieblas de la ignorancia a la luz de la verdad, de lo mortal a lo inmortal. La transmutación tanto físisca como espiritual es consecuencia de la "Elevación de las vibraciones"



lunes, 16 de julio de 2007

ENCENDER LA REJILLA


Bajo la sombra de aquel enebro me sentaré.
Si, voy a apoyar mi espalda desnuda en su tronco, aspero del viento de la colina.
Y si las ninfas de este bosque me lo permiten, me acercaré sigilosa a las cristalinas aguas de este lujuriosos estanque para refrescar en el mis manos.
Mira las sombras que flotan en la brisa suave de la adormecida tarde, ¿quien osara espantarlas?
Oh! Amada Gaia, madre de todos los seres
carnales que habitamos en tu manto ¿que hemos hecho con tu amable semblante?
Perdona a tus ignorantes hijos durmientes que oradaron tus entrañas para absorber tu negra sangre.
A ti, mi Ser de Luz que conoces mis más intimos pensamientos. A ti mi Luminoso Angel que esperas en paciente silencio mi despertar, a ti te pido que, tomando mi libre albedrio, te unas a todas las Almas que imploran por la sanación de nuestra amada Gaia.
¿Donde !oh! despertará el durmiente para ver tu luminosos semblante de Luz Eterna?
Como pequeñas orugas de seda que tejen su cuerpo de bella mariposa en sus capullos, asi los que dormimos permanecemos en la esperanza de despertar en la Luz.
Pesado es el camino del Laberíntico mundo sensible. Solo con verdadero Amor podremos encontar la puerta de salida que se encuentra oculta en el mismo corazón.
Luminoso Ser de Luz, Chispa Divina increada, Tú, que habitas en el fondo de mi corazón, no permitas que manche tu Nombre con mis dudas.
!Que venga a nosotros la Nueva Tierra donde ya no existirá el sufrimiento de la ignorancia!.
!Que venga a nostros la Nueva Tierra donde solo prime la Voluntad Suprema del Hagase la Luz!
!Que la abundancia del Amor verdadero sea mana de la Nueva Tierra!
!Que el error sea desterrado y sepamos que no existe la maldad sino triste ignorancia que errante camina entre las sombras en busca de su reintegracióna a la Luz Suprema!
Oh Ser de Luz!, que una vez despiertos, no volvamos a caer en el velo del olvido. Ayudanos a desprendernos de la mentira de Maya.
Que Así Sea y Hecho es Eternamente Amen, Amen, Amen.

viernes, 13 de julio de 2007

EL PODER DE LA INTENCION


En el principio era el deseo, primera semilla de la mente; los sabios, habiendo meditado en su corazón, descubrieron por su sabiduría la conexión entre lo existente y lo inexistente.
- Himno de la Creación, Rig Veda


La quinta ley espiritual del éxito es la ley de la intención y el deseo. Esta ley se basa en el hecho de que la energía y la información existen en todas partes en la naturaleza.


En efecto, a nivel del campo cuántico solamente hay energía e información. Campo cuántico es sólo otra manera de denominar el campo de la conciencia pura o de la potencialidad pura. Y en este campo cuántico influyen la intención y el deseo.
Examinemos este proceso en detalle.Cuando una flor, un arco iris, un árbol, una hoja de hierba, un cuerpo humano se descomponen en sus partes esenciales, vemos que éstas son energía e información. Todo el universo, en su naturaleza esencial, es el movimiento de la energía y la información. La única diferencia entre nosotros y un árbol es el contenido de información y de energía de nuestros respectivos cuerpos.
En el plano material, tanto nosotros como el árbol estamos hechos de los mismos elementos reciclados: principalmente carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y otros elementos en cantidades minúsculas. Estos elementos se podrían comprar en un laboratorio. Por tanto, la diferencia entre nosotros y el árbol no reside en el carbono, o en el hidrógeno o en el oxígeno. De hecho, nosotros y el árbol intercambiamos constantemente nuestro carbono y nuestro oxígeno.
La verdadera diferencia entre los dos está en la energía y en la información.En el orden general de la naturaleza, nosotros, los seres humanos, pertenecemos a una especie privilegiada. Tenemos un sistema nervioso capaz de tomar conciencia del contenido de energía e información de ese campo particular que da origen a nuestro cuerpo físico. Experimentamos ese campo subjetivamente en forma de pensamientos, sentimientos, emociones, deseos, recuerdos, instintos, impulsos y creencias.
Este mismo campo es percibido objetivamente como el cuerpo físico - y por medio del cuerpo, percibimos ese campo como el mundo. Pero todo está hecho de lo mismo. Por eso los antiguos videntes exclamaban: "Yo soy eso, usted es eso, todo esto es eso, y eso es todo lo que existe".

Nuestro cuerpo no es independiente del cuerpo del universo, porque al nivel de la mecánica cuántica no existen fronteras bien definidas. Somos como una onda, una ola, una fluctuación, una circunvolución, un remolino, una perturbación localizada en un campo cuántico más grande. Ese campo cuántico más grande - el universo - es nuestro cuerpo ampliado.
El sistema nervioso humano no solamente es capaz de tomar conciencia de la información y de la energía de su propio campo cuántico, sino que, como la conciencia humana es infinitamente flexible a través de ese maravilloso sistema nervioso, podemos cambiar conscientemente el contenido de información que da origen a nuestro cuerpo físico.
Podemos cambiar conscientemente el contenido de energía y de información de nuestro propio cuerpo de mecánica cuántica y, por tanto, influir en el contenido de energía y de información de nuestro cuerpo ampliado - nuestro entorno, el mundo - y hacer que sucedan cosas en él.
Este cambio consciente se logra a través de las dos cualidades inherentes a la conciencia: la atención y la intención.
La atención da energía, y la intención transforma. Cualquier cosa a la cual prestemos atención, crecerá con más fuerza en nuestra vida. Cualquier cosa a la cual dejemos de prestar atención, se marchitará, se desintegrará y desaparecerá.

Por otro lado, la intención estimula la transformación de la energía y de la información. La intención organiza su propia realización.El acto de dirigir la intención sobre el objeto de la atención desencadenará una infinidad de sucesos espacio-temporales orientados a producir el resultado buscado, siempre y cuando que uno cumpla las otras leyes espirituales del éxito.
Esto se debe a que la intención, dirigida sobre el campo fértil de la atención, tiene un infinito poder organizador. Infinito poder organizador significa poder para organizar una infinidad de sucesos espacio-temporales, todos al mismo tiempo.
Vemos la expresión de este infinito poder organizador en cada hoja de hierba, en cada flor de manzano, en cada célula de nuestro cuerpo. Lo vemos en todo lo que vive.En el orden general de la naturaleza, todo se conecta y se correlaciona con todo lo demás. Cuando la marmota sale de su madriguera subterránea, sabemos que se avecina la primavera. Las aves comienzan a migrar en cierta dirección en determinada época del año. La naturaleza es una sinfonía. Y esa sinfonía es orquestada en silencio desde el fundamento último de la creación.
El cuerpo humano es otro buen ejemplo de esta sinfonía. Una sola célula del cuerpo humano realiza cerca de seis billones de funciones por segundo, y debe saber lo que todas las demás células están haciendo al mismo tiempo. El cuerpo humano puede tocar un instrumento musical, matar gérmenes, hacer un bebé, recitar poesías y observar el movimiento de las estrellas, todo al mismo tiempo, porque el campo de la correlación infinita es parte de su campo de información.
Lo que es asombroso acerca del sistema nervioso de la especie humana es que puede gobernar ese infinito poder organizador a través de la intención consciente. En la especie humana, la intención no está fija o encerrada en una red rígida de energía e información. Tiene una flexibilidad infinita. En otras palabras, mientras no infrinjamos las otras leyes de la naturaleza, a través de nuestra intención podemos, literalmente, dirigir las leyes de la naturaleza para convertir en realidad nuestros sueños y nuestros deseos.
Podemos poner a trabajar para nosotros al computador cósmico, con su infinito poder organizador. Podemos ir hasta ese fundamento último de la creación e introducir una intención, y con sólo hacerlo, activar el campo de la correlación infinita.La intención sienta las bases para el flujo fácil, espontáneo y suave de la potencialidad pura, que busca pasar de lo inmanifiesto a lo manifiesto.

La única advertencia es que utilicemos nuestra intención para beneficio de la humanidad; pero eso es algo que sucede espontáneamente cuando uno está alineado con las siete leyes espirituales del éxito.La intención es el verdadero poder detrás del deseo.
La sola intención es muy poderosa, porque es deseo sin apego al resultado. El solo deseo es débil, porque en la mayoría de los casos es atención con apego. La intención es desear respetando estrictamente todas las demás leyes, pero en particular la sexta ley espiritual del éxito: la ley del desapego.

La intención, combinada con el desapego, lleva a una conciencia del momento presente centrada en la vida. Y cuando la acción se realiza teniendo conciencia del momento presente, su eficacia es máxima.
La intención mira hacia el futuro, pero la atención está en el presente.

Mientras la atención esté en el presente, la intención hacia el futuro se cumplirá porque el futuro se crea en el presente. Debemos aceptar el presente tal como es. Aceptemos el presente y proyectemos el futuro. El futuro es algo que siempre podemos crear por medio de la intención desapegada, pero nunca debemos luchar contra el presente.

El pasado, el presente y el futuro son propiedades de la conciencia. El pasado es recuerdo, memoria; el futuro es expectación; el presente es conciencia.
Por consiguiente, el tiempo es el movimiento del pensamiento. Tanto el pasado como el futuro nacen en la imaginación; solamente el presente, que es conciencia, es real y es eterno. Lo es. Es la potencialidad para el mundo del espacio y el tiempo, la materia y la energía. Es un campo eterno de posibilidades que se experimenta a sí mismo en forma de fuerzas abstractas, trátese de la luz, el calor, la electricidad, el magnetismo o la gravedad.

Estas fuerzas no están ni en el pasado ni en el futuro; sencillamente son.
Nuestra interpretación de estas fuerzas abstractas hace posible que tengamos la experiencia de los fenómenos concretos. Las interpretaciones que recordamos de las fuerzas abstractas crean la experiencia del pasado, mientras que las que anticipamos crean el futuro.
Ellas son las cualidades de la atención en la conciencia. Cuando estas cualidades se liberan de la carga del pasado, la acción en el presente se convierte en suelo fértil para la creación del futuro.
La intención, apoyada en esta libertad indiferente del presente, actúa como catalizador para la mezcla correcta de materia, energía y sucesos espacio-temporales para crear cualquier cosa que deseemos.
Si tenemos conciencia del momento presente centrada en la vida, entonces los obstáculos imaginarios - los cuales constituyen más del noventa por ciento de los obstáculos percibidos - se desintegran y desaparecen. El restante cinco a diez por ciento de los obstáculos percibidos se pueden convertir en oportunidades por medio de la intención focalizada.
La intención focalizada es la atención que no se aparta de su propósito. Tener una intención focalizada significa mantener nuestra atención en el resultado que perseguimos, con un propósito tan inflexible que impida completamente que cualquier obstáculo consuma o disipe la concentración de nuestra atención. Se eliminan de la conciencia todos los obstáculos, de manera total y completa.
Así podemos mantener una serenidad inconmovible, a la vez que mantenemos con pasión intensa el compromiso con nuestro objetivo. Éste es, simultáneamente, el poder de la conciencia sin apego y la intención focalizada.Aprendamos a aprovechar el poder de la intención, y podremos crear cualquier cosa que deseemos.
Todavía será posible obtener resultados a través del esfuerzo y la constancia, pero a un precio; ese precio puede ir desde la tensión emocional hasta una enfermedad cardíaca o un trastorno de la función del sistema inmunológico.
Es mucho mejor dar los siguientes cinco pasos para poner en práctica la ley de la intención y el deseo. Cuando sigamos estos cinco pasos para cumplir nuestros deseos, la intención generará su propio poder:
1) Entremos en el espacio de la conciencia pura. Eso significa ubicarnos en medio de ese espacio silencioso que hay entre los pensamientos, entrar en el silencio - ese nivel de sólo ser que es nuestro estado esencial.
2) Una vez establecidos en ese estado de sólo ser, liberemos nuestras intenciones y nuestros deseos. Cuando uno está realmente en ese espacio, no hay pensamiento, no hay intención; pero en cuanto sale de él - en esa unión entre el espacio silencioso y un pensamiento - es posible introducir la intención.
Si tenemos una serie de metas, escribámoslas y concentremos nuestra intención en ellas antes de entrar en el espacio silencioso. Si deseamos una carrera de éxito, por ejemplo, debemos entrar en el espacio silencioso con esa intención, y así la intención ya estará allí como una tenue llama vacilante en nuestra conciencia. Liberar las intenciones y los deseos en este espacio significa sembrarlos en el suelo fértil de la potencialidad pura y esperar a que florezcan en el momento propicio. No es conveniente desenterrar las semillas de los deseos para ver si están creciendo, o aferrarse rígidamente a la manera como deberán desarrollarse. Lo único que hay que hacer es dejarlas libres.
3) Permanezcamos en el estado de auto-referencia. Esto significa permanecer establecidos en la conciencia de nuestro verdadero yo - nuestro espíritu, nuestra conexión con el campo de la potencialidad pura. También significa no vernos a nosotros mismos a través de los ojos del mundo, o dejarnos influir por las opiniones y las críticas de los demás. Una buena manera de mantener el estado de autoreferencia es no divulgar nuestros deseos; no compartirlos con nadie, a menos que la otra persona tenga exactamente los mismos deseos que nosotros y entre los dos exista una unión fuerte.
4) Renunciemos a nuestro apego al resultado. Esto significa renunciar a nuestro rígido interés por un resultado específico y vivir en la sabiduría de la incertidumbre. Significa disfrutar cada momento de la jornada de la vida, aunque desconozcamos el desenlace.
5) Dejemos que el universo se encargue de los detalles. Nuestras intenciones y nuestros deseos, una vez liberados en el espacio silencioso, tienen un infinito poder organizador.Confiemos en que ese infinito poder organizador de la intención orquestará todos los detalles por nosotros.
Recordemos que nuestra verdadera naturaleza es el espíritu puro. Llevemos la conciencia de este espíritu a donde quiera que vayamos, liberemos suavemente nuestros deseos, y el universo manejará los detalles por nosotros.
Deepak Chopra, "Las siete leyes espirituales del éxito".

jueves, 12 de julio de 2007

EL APEGO


No se por qué esta noche me siento vacia.
Pienso que, tal vez, pasearme por el jardin, junto al murmullo de la fuente, llene este vacio que me desasosiega.
Paso bajo el arco cubierto de yedra y musgo.
Lentamente me siento en un banco cercano a la fuente y observo. Observo como el agua del estanque se derrama para llenarlo de nuevo.
Recuerdo un libro que leí hace tiempo. Un joven ansioso por aprender filososfía zen fue a visitar a un afamado maestro. Quería ser su discípulo y se propuso impresionarle mostrándole todos sus extensos conocimientos. El Maestro le recibio cordial y sonriente dispuesto a escucharle. Paso una hora y otra hablando al Maestro. Al final el Maestro se levantó y le ofreció una taza de té. El joven pensó: le he impresionado. El Maestro le ofrecio un té. Comenzó a llenarle la taza y cuando el té llegó a su borde empezó a derramarse. El Maestro sin inmutarse sigió llenando la taza. El joven pensó que el viejo Maestro estaba senil. Ya no le parecía tan buena idea seguir sus enseñanzas. Al final no pudiendo aguantar por más tiempo le grito: !pero hombre! ¿no ve que la taza está llena y se esta derramando el té?. El Maestro sonriendo dejo de verter té. Bien, le dijo, asi es tu mente, una taza llena de conocimientos, ¿cómo pretendes aprender algo nuevo si estas lleno?. Ve y cuando te hayas vaciado vuelve a mi.
Sí, nuestra mente no está acostumbrada al vacio. Si siente el silencio lo llena con sus constantes parloteos. Nos llena de números, letras, colores, olores, lugares, sonidos...!Cuanto conocimiento! Vano orgullo que nos aleja del verdadero encuentro.
Este joven del cuento estaba lleno, apegado a su conocimiento. Orgulloso de él.
Cuando algo está lleno es imposible llenarlo más si algo no deja espacio.
Los apegos. Los apegos nos llenan de ideas, emociones, objetos, sensciones....
Nos impulsan a identificarnos con aquello que creemos ser o poseer.
Los apegos nos anclan en el pasado. Las ideas, las sensaciones, las emociones acaban envejeciendo, perdiendo su energía. Es necesario renovarlas para evolucionar.
El apego impide la evolución.
Es facilmente observable con los objetos. Si llenamos nuestro armario de ropas, poco a poco iran pasando de moda. Llegará un momento en que debemos vaciar el armario si queremos ropa nueva y moderna.
Eso mismo pasa con ideas, sentimientos... aunque no nos demos cuenta se hacen viejos. La energía se estanca y se pudre. Si no los renovamos nos atan. Nos impiden crecer y evolucionar.
Se necesita ser flexible. Con capacidad para fluir y dejar ir lo que ya no nos sirve.
El apego lleva al estancamiento. El apego colleva dolor cuando el objeto o sujeto de nuestro apego envejece y desaparece o se pudre.
Observemos la naturaleza. No está apegada a nada. Los ciclos se suceden y cada estación muda su aspecto naturalmente, sin traumas. Los árboles arrojan sus hojas viejas en otoño para dar paso a bellos retoños verdes en primavera.
Nada es estable, todo fluye y refluye sin cesar, sin darnos cuenta. Las células de nuestro corazón de hace unos meses ya no son las mismas de hoy.
Es el humano con su miedo a la muerte. Se apega a las cosas para evadirla, sin darse cuenta que la vida surge precisamente de todo lo contrario. La vida surge del flujo y el movimiento. Lo que se estanca, muere, se pudre.
Con su cegera a las realidades superiores, el hombre cree que lo que deja ir desparece par siempre, sin darse cuenta que las energías vuelven siempre con formas renovadas. Se apega a cascaras vacias. Tiene miedo de la escased: de dinero, amor, salud...No se da cuenta que quien crea la escasez es su propia mente porque temiéndola la atrae hacia si. El hombre por su naturaleza espiritual es abundante.
El desapego, el dejar ir lo que ya cumplió su función dá paso a un lugar para las nuevas formas. Cuando una energía cumplió su misión, dejemosla ir con nuestra bendición. Renovemos, fluyamos, evolucionemos.
Renovación es sinonimo de vida. Apego lo es de muerte y dolor.
El universo es un ciclo constante en una espiral ascendente donde cada engranaje cae para dejar paso a otro nuevo.
Pero los engranajes que dejamos atras en el camino no se pierden sino que son renovados. La muerte no existe, solo la renovación y la Vida.
El apego frena la evolución cíclica y universal.
Celebremos el ahora, que es la única realidad. El pasado esta muerto y ha de dejar paso al ahora. Plantemos aqui una buena semilla para que crezca un arbol fuerte en el futuro. Hay que vivir el presente para crear el futuro.
El apego a las creencias nos identifica con ellas y nos esclaviza.
Busquemos al observador que no se identifica con nuestras creencias y es la esencia pura.
El observador no las ideas, las emociones, los objetos. Esta fuera de ello. Lo experimenta pero no se identifica. Si se identifica su conciencia se oscurece. Es cuando hablamos de la caida en la materia.
Os propongo un juego. Cuando os involucreis en una emoción o estéis dandole rollo a vuestra mente, dejad que el observador que sois de un paso hacia atraás, salga de vuestros cuerpos fisico, emocional y mental y observarles ¿que ocurre entonces?
Ese observador que experimenta sin juzgar es la esencia misma.
Si quieres trabajar con el desapego te aconsejo visites la página web de canalizando luz en el link http://www.canalizandoluz.com/sendero.texto.php?id=590 , y realices el ejercicio Técnica para liberar el dolor que me produce una muerte - Brinda Mair.